NIÑO TRABAJADOR
CEREPETI prioriza actividades de capacitación para informar a los miembros de la comunidad, padres de familia e instituciones (públicas y privadas) de los riesgos y consecuencias del trabajo infantil y de las leyes (nacionales e internacionales) que protegen a los niños y adolescentes contra ciertas prácticas laborales.
En el video, “Niño Trabajador”, los actores (los cuales eran niños y niñas trabajadores de la calle en Cajamarca, Perú) han plasmado muchos de los riesgos y consecuencias típicos en la vida de los niños trabajadores. Una vida trabajando en la calle puede incluir temas como: desintegración familiar, explotación, abuso familiar, alcoholismo, adicciónes, marginación social, pandillaje y bajo rendimiento escolar, entre otros. También, el video intenta captar la atención de los padres dejándoles entender que tienen una responsibilidad de cuidar económicamente de sus niños, y no al revés.
También, el video se enfoca en ciertas prácticas utilizadas por algunos individuos y/o instituciones en Perú, que al final promueven y facilitan el trabajo infantil en los menores de 14 años a través de entregar herramientas para poder trabajar en la calle. Por ejemplo, los niños a veces reciben carretillas, cajas de lustrabotas, limpia-parabrisas y toallas. Aún, algunos reciben martillos, mascarrillas y guantes para la minería informal. Aunque inicialmente nos parecen gestos de ayuda, esas prácticas son de corta vista y a lo largo contribuyen a un ciclo vicioso de pobreza y nuevas generaciones de niños trabajadores. ¿Por qué? Porque una vez trabajando en la calle y expuesto a los riesgos que esa vida conlleva, la mayoría de los niños tendrán menos probabilidad de terminar sus estudios formales y obtener una carrera decente. Así pues, el trabajo infantil es uno de los problemas sociales que genera más pobreza.
En este video, tenemos el protagonista, un menor de 14 años, quién quiere lo que quiere cualquier niño de su edad…sus padres y una vida felíz y llena de alegría. Desafortunadamente en esta escena, se desaparece el papá y no hay mucho dinero ni comida. Como todos los niños, el protagonista quiere jugar con sus amigos, pero su mamá le manda a la calle para trabajar. Nosotros podemos inferir, como en la mayoria de los casos, que la mamá ni el papá trabaja, o a lo mejor estan trabajando medio tiempo, y que ellos cuentan con sus niños para sustentar la economía familiar. Vemos a una niña hacer cola para recibir su balde y limpia-parabrisa, un niño recibiendo una caja de lustrabota, y el protagonista recibiendo una carretilla. También podemos inferir que todos esos niños y padres hayan escuchado sobre ciertos individuos y/o instituciones que (sin pensar bien en sus acciones) proporcionan herramientas de trabajo a los niños. En este caso, el señor de saco oscuro representa “toda institución y/o persona” que promueve el trabajo infantil.
¿y qué es eso de los cuadernos entre el señor y la mamá?
Pues, en algunos casos, hay personas y/o instituciones que involucran a los padres prometiéndoles ayuda con los útiles escolares o uniformes a cambio de aceptar las herramientas de trabajo. ¡Sólo podemos adivinar los motivos de empujar a un niño a la calle! El señor de saco y los padres son culpables de promover el trabajo infantil.
El protagonista comienza a trabajar en el mercado con su carretilla y de pronto está contratado por un adulto que se aprovecha del niño. Los pedidos del niño por un pago adecuado son desconocidos y sobre todo, su existencia, integridad y dignidad como ser humano están despreciados. El señor del mercado es inconsciente de que está promoviendo el trabajo infantil.
Como avanza el video, nuestro protagonista intenta jugar con sus amigos pero se detiene dándose cuenta de la necesidad de cumplir con los requisitos de trabajar. Además, el niño es un “niño trabajador” y sus amigos rechazan sus esfuerzos de reintegrarse. El niño ha perdido sus contactos y alianzas. Los otros se burlan de él. El protagonista sigue en la calle y está expuesto a una serie de riesgos que incluyen alcohol, drogas, pandillaje y robo.
Con tiempo el sistema de valores y ética de nuestro niño deterioran y él comienza a ver como normal este estilo de vida. Mentalmente y físicamente golpeado, el niño regresa a su casa buscando cariño y consuelo. Sin embargo se encuentra con su papá borracho y abusivo. El papá insiste en las ganancias de su hijo. Por fuera y por dentro el niño lleva las cicatrices de abuso y violencia familiar. Y con todo eso pasándole al niño, ¿es o no es difícil entender por qué el niño no puede concentrarse en su escuela? La escuela ni sus compañeros le hacen caso. Podemos deducir que sus compañeros se hayan graduado a una vida mejor a través de sus estudios.
Al final, la escena es de blanco y negro. Las caritas frágiles y vulnerables representan una niñez rota y destrozada. Las manos protectoras y el mensaje en la banderola representa una súplica desesperada. Optimísticamente, la escena cambia a colores y vemos a los niños que rechazan las herramientas y sus trabajos.
El último escenario es de felicidad…ningún niño o niña está trabajando, todos están con sonrisa….inocencia restaurada.
Este video se ha realizado por los propios niños y niñas trabajadores de la calle. Son sus vidas y su voz que están plasmados para que todos nosotros los escuchemos y actuemos.
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